HUELLAS
Tomo un terrón de tierra en mi mano. La estrujo fuertemente
y dejo que resbale su sangre. Ése es el plasma del mundo.
Contemplo el polvo que se queda adherido a la misma.
Es el carné de la humanidad. Sello con mi mano
la blanca carta de la vida. La echo en el buzón
de la existencia. Llegará a todos los que sepan leer mis huellas.
Tú las descifras mejor que nadie.
Rafael Requerey.
LITERATURA EN PRIEGO
BIENVENID@, HAS LLEGADO AL LUGAR ADECUADO. En la Asociación de Amigos de la Biblioteca nos gustaría ofrecer a cuantos aman los libros y la literatura un espacio de encuentro donde poder compartir opiniones, emociones y pensamientos suscitados por las lecturas; además de invitaros a participar en las actividades que realizamos. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. CREATIVE COMMONS, COPYSCAPE Y ©
jueves, mayo 16, 2013
viernes, mayo 10, 2013
Lecturas: "La población y poblamiento en la Subbética cordobesa en el siglo XVIII, según el Catastro del marqués de la Ensenada" de María Pilar Peñín Rodríguez
Magnífico ensayo de investigación demográfica con 302 páginas, editado por el Ayuntamiento de Priego en 1991, lo leí entre el 20 y el 26 de febrero de 2011.
Es una interesantísima obra que me recomendó el profesor Rafael Osuna Luque para mi monografía sobre El Castellar. Compara las cifras que arrojan los interrogatorios generales con los libros de lo personal. Lo que busca en la misma era clarificar el coeficiente multiplicador vecino / habitantes en los padrones antiguos. Para el casco urbano de Priego, la autora lo fija en 3,65 y en el campo, marco en el que se incardina El Castellar, el coeficiente sería de 5,02 habitantes por vecino.
Es una interesantísima obra que me recomendó el profesor Rafael Osuna Luque para mi monografía sobre El Castellar. Compara las cifras que arrojan los interrogatorios generales con los libros de lo personal. Lo que busca en la misma era clarificar el coeficiente multiplicador vecino / habitantes en los padrones antiguos. Para el casco urbano de Priego, la autora lo fija en 3,65 y en el campo, marco en el que se incardina El Castellar, el coeficiente sería de 5,02 habitantes por vecino.
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lunes, mayo 06, 2013
NADA
Nada sobre el papel blanco
desgrana el bolígrafo azul
en esta mañana de cuchillos afilados.
El frío penetra aterido entre los huesos
en busca de leña seca,
presta para ser encendida
en chimenea de pavesas apagadas.
El corazón conserva la llama incipiente
que prenderá la hoguera
y provocará luminarias rojas y amarillas
en chisporrotear de brasas hirientes.
¡Frío el día!
¡Gélida el alma!
¡Cuán escarchado está el amor!
Rafael Requerey
Nada sobre el papel blanco
desgrana el bolígrafo azul
en esta mañana de cuchillos afilados.
El frío penetra aterido entre los huesos
en busca de leña seca,
presta para ser encendida
en chimenea de pavesas apagadas.
El corazón conserva la llama incipiente
que prenderá la hoguera
y provocará luminarias rojas y amarillas
en chisporrotear de brasas hirientes.
¡Frío el día!
¡Gélida el alma!
¡Cuán escarchado está el amor!
Rafael Requerey
sábado, mayo 04, 2013
Otro poema de Rafael Requrey, "Zahorí"
ZAHORÍ
Me han regalado un péndulo.
Imagínate, yo, zahorí de tu regazo,
intentando señalar veneros
en otras tierras negra albinas.
Imposible. Un fracaso seguro.
El experto marcador me dijo:
“El péndulo funciona
si la persona que lo usa es sensible”.
Mi sensibilidad alcanza hasta tu seno.
No obstante, lo guardo en el bolsillo
por si alguna vez te me escapas.
Entonces, inequívocamente, me indicará
la dirección de tu estela,
porque mi vida tiene su ser en ti.
Rafael Requerey
Me han regalado un péndulo.
Imagínate, yo, zahorí de tu regazo,
intentando señalar veneros
en otras tierras negra albinas.
Imposible. Un fracaso seguro.
El experto marcador me dijo:
“El péndulo funciona
si la persona que lo usa es sensible”.
Mi sensibilidad alcanza hasta tu seno.
No obstante, lo guardo en el bolsillo
por si alguna vez te me escapas.
Entonces, inequívocamente, me indicará
la dirección de tu estela,
porque mi vida tiene su ser en ti.
Rafael Requerey
viernes, mayo 03, 2013
Lecturas: "El retorno de la economía de la depresión" de Paul Krugman
Interesante ensayo sobre la crisis de este autor norteamericano con 204 páginas, editada por Crítica en 2009, lo leí entre el 15 y el 20 de febrero de 2011. Destaco el siguiente pasaje:
Pág. 203.- La sentencia económica por antonomasia reza: No hay comidas gratis; viene a decir que los recursos son limitados, que para tener más cantidad de una cosa debemos aceptar menos de otra, que nada llega sin esfuerzo. La economía de la depresión, sin embargo, es el estudio de las situaciones en las que sí hay comidas gratis, a condición de que encontremos la manera de meterles mano, porque hay recursos que no están siendo empleados y que se podrían poner a trabajar. En el mundo de Keynes - y en el nuestro -, lo que realmente escaseaba no eran los recursos sino la comprensión.
Pág. 203.- La sentencia económica por antonomasia reza: No hay comidas gratis; viene a decir que los recursos son limitados, que para tener más cantidad de una cosa debemos aceptar menos de otra, que nada llega sin esfuerzo. La economía de la depresión, sin embargo, es el estudio de las situaciones en las que sí hay comidas gratis, a condición de que encontremos la manera de meterles mano, porque hay recursos que no están siendo empleados y que se podrían poner a trabajar. En el mundo de Keynes - y en el nuestro -, lo que realmente escaseaba no eran los recursos sino la comprensión.
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martes, abril 30, 2013
Poema de Rafael Requerey
CON ESTAS POCAS PALABRAS
Una torrentera rojiza rasga los montes.
Llora el cielo, quiere ser diamante.
Una campana en mitad del silencio;
luego del silencio un no sé qué
se queda balbuciendo
en el mar de la afonía.
El zumbido de lo invisible
corre, crece tentacular,
se arrastra, sube al vacío
en nombre del conocimiento
con el ala leve del leve sigilo.
El día abre la mano
con estas pocas palabras.
¡Tanta luz tienen las páginas vacías!
¿Yo, qué puedo añadir?
sino estas líneas imprecisas.
¿Acaso nuestro amor existe
porque sus sílabas se tocan?
Rafael Requerey.
Una torrentera rojiza rasga los montes.
Llora el cielo, quiere ser diamante.
Una campana en mitad del silencio;
luego del silencio un no sé qué
se queda balbuciendo
en el mar de la afonía.
El zumbido de lo invisible
corre, crece tentacular,
se arrastra, sube al vacío
en nombre del conocimiento
con el ala leve del leve sigilo.
El día abre la mano
con estas pocas palabras.
¡Tanta luz tienen las páginas vacías!
¿Yo, qué puedo añadir?
sino estas líneas imprecisas.
¿Acaso nuestro amor existe
porque sus sílabas se tocan?
Rafael Requerey.
domingo, abril 28, 2013
PRESENTE DE VERBO. AMAR. de Luis A. Martín Ruiz
Sí, yo amo porque siento
un íntimo deseo de ternura.
No, tú amas por la noche la rutina
al sentir la prisión de tus sentidos.
Él se ama solamente, narcisista,
mostrando sus trofeos al vacío,
Y ella ama clandestina, sin sentir,
los viernes a las diez.
Nosotros nos amamos de palabra
en el umbral incierto de un teatro;
vosotros os amáis como una tribu
dejándonos al margen y sin credo.
Ellos aman. El sexo y la codicia
calibran la hermosura de su suerte;
y ellas aman su mística y su Dios
o se aman, como algunos, siempre entre ellas.
Y en el amor los unos lo dan todo
y otros ven un negocio en el amor.
Sí, yo amo mientras vivo
y vivo mientras amo. Tú no vives
para amar: sólo vives porque te aman...
El ama y ella se ama.
Nosotros y vosotros... Ellos y ellas...
un íntimo deseo de ternura.
No, tú amas por la noche la rutina
al sentir la prisión de tus sentidos.
Él se ama solamente, narcisista,
mostrando sus trofeos al vacío,
Y ella ama clandestina, sin sentir,
los viernes a las diez.
Nosotros nos amamos de palabra
en el umbral incierto de un teatro;
vosotros os amáis como una tribu
dejándonos al margen y sin credo.
Ellos aman. El sexo y la codicia
calibran la hermosura de su suerte;
y ellas aman su mística y su Dios
o se aman, como algunos, siempre entre ellas.
Y en el amor los unos lo dan todo
y otros ven un negocio en el amor.
Sí, yo amo mientras vivo
y vivo mientras amo. Tú no vives
para amar: sólo vives porque te aman...
El ama y ella se ama.
Nosotros y vosotros... Ellos y ellas...
viernes, abril 26, 2013
Lecturas: "La noche de los generales" de Pablo Gil
Excelente ensayo sobre la justicia militar durante la dictadura franquista; editada por Ediciones B en 2004 con 348 páginas, la leí entre el 27 de enero y el 9 de febrero de 2011. Reflejo seguidamente parte de la contraportada:
"... aborda por primera vez en un libro el comportamiento de los tribunales militares franquistas en la represión del enemigo político a través de su principal instrumento, los consejos de guerra. Al mismo tiempo, refleja el papel que desempeñaron los tribunales en la consolidación del régimen desde el final de la Guerra Civil hasta 1975, año en el que se produjeron las últimas ejecuciones del franquismo. A juicio del autor, Pablo Gil, el Ejército se atribuyó un papel preponderante en la sublevación, en tanto que se consideraba como el guardián de las esencias de la patria y, por tanto, estaba llamado a defenderlas. Pero esa protección no se dirigía exclusivamente a los enemigos exteriores, sino también a los interiores".
"... aborda por primera vez en un libro el comportamiento de los tribunales militares franquistas en la represión del enemigo político a través de su principal instrumento, los consejos de guerra. Al mismo tiempo, refleja el papel que desempeñaron los tribunales en la consolidación del régimen desde el final de la Guerra Civil hasta 1975, año en el que se produjeron las últimas ejecuciones del franquismo. A juicio del autor, Pablo Gil, el Ejército se atribuyó un papel preponderante en la sublevación, en tanto que se consideraba como el guardián de las esencias de la patria y, por tanto, estaba llamado a defenderlas. Pero esa protección no se dirigía exclusivamente a los enemigos exteriores, sino también a los interiores".
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lunes, abril 22, 2013
Poema de Rafael Requerey
COMO EL VERSO
Como el verso
nací para el deseo y el amor,
como el verso estoy unido
a un destino cauto y puro
por un poeta inspirado por el beso.
Como el verso
dado me encuentro prisionero
con mi indómita naturaleza,
del deleite que emana el verso jugoso;
y ante el verso del juglar me descubro.
Como el verso
me yergo ante el castigo,
el alma en arrojo tengo bañada
y mantengo en mí un huracán calenturiento.
Como el verso
te busco y te urjo,
dejas en mi pecho una herida,
como el verso estafado, como el verso.
Rafael Requerey Ballesteros.
sábado, abril 13, 2013
Lecturas: "La felicidad inminente" de Pedro Salinas
Breve obra, 64 página, de este autor de la Generación del 27, editada por Unidad Editorial en 1998, la leí entre 6 y el 9 de febrero de 2011. Destaco los siguientes poemas.
Pág. 10.- La otra
Se murió porque ella quiso,
no la mató Dios
ni el Destino.
Volvió una tarde a su casa
y dijo con voz ecléctica,
por teléfono, a su sombra:
Quiero morirme
pero sin estar en la cama,
ni que venga el médico,
ni nada. ¡Tú cállate!
Pág. 23.- Ayer te besé en los labios
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no ya no
- ¿adónde se me ha escapado? -.
Los pongo en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No. Te estoy besando más lejos.
Pág. 10.- La otra
Se murió porque ella quiso,
no la mató Dios
ni el Destino.
Volvió una tarde a su casa
y dijo con voz ecléctica,
por teléfono, a su sombra:
Quiero morirme
pero sin estar en la cama,
ni que venga el médico,
ni nada. ¡Tú cállate!
Pág. 23.- Ayer te besé en los labios
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no ya no
- ¿adónde se me ha escapado? -.
Los pongo en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No. Te estoy besando más lejos.
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